Nuestros Clientes

Una tradición que lleva 121 años

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Farmacia Nueva Pompeya, una de las más Emblemáticas de Buenos Aires, mantiene plenamente su vigencia gracias a la dedicación de la familia Guerri, que la adquirió en los años 60.

En 1901, una farmacia abrió sus puertas sobre la avenida Sáenz, en pleno Pompeya, “el barrio del tango”, como lo bautizó el poeta Homero Manzi. Hoy, Farmacia Nueva Pompeya, a cargo de la familia Guerri, sigue atendiendo a sus clientes con la misma vocación de servicio con la que nació hace 121 años.

La etapa actual de la farmacia comenzó en junio de 1968, cuando fue comprada por el farmacéutico D. Luis Guerri junto con tres socios. Su espíritu emprendedor lo llevó luego a adquirir una parte de Farmacia Latina y en 1977, la Farmacia Sur. En el año 2005, las hijas de Guerri se incorporaron a la empresa, y como resultado de su gestión, en 2011 se puso en marcha la Farmacia Nueva Latina.

Modernidad y tradición

“Salvo la Farmacia Latina, que está en Almagro, las otras tres se encuentran dentro del barrio histórico de Nueva Pompeya, todas sobre la avenida Sáenz”, afirma María Martha Guerri –conocida en el ambiente como Perica-, socia-gerente e hija de Don Luis.

Todos los locales cuentan con góndolas y apelan a modernos métodos de exhibición, que permiten maximizar los puntos de contacto de los clientes con los productos.

La perfumería y la dermocosmética juegan un rol clave, con un variado surtido que incluye todas las primeras marcas y varias propuestas pensadas para satisfacer las necesidades de distintos tipos de clientes.

Como parte de su apuesta por la modernidad, la farmacia incorporó el comercio electrónico, a través de GPSfarma y BonusFarma. “Nos adherimos apenas nos enteramos, y el resultado fue muy positivo. Incorporamos clientes nuevos y fidelizamos a los ya existentes, al satisfacer sus necesidades a través de este tipo de servicio, que cada vez es más buscado”, comenta Perica.

Tradición familiar

“Nuestra abuela paterna fue una de las primeras farmacéuticas del país, y nuestro abuelo era bioquímico”, señala la entrevistada. “Eso motivó a nuestro padre a mantener la tradición. En 1961 se graduó como farmacéutico en la Universidad de Buenos Aires. Yo seguí el camino, y me transformé en la tercera generación de farmacéuticos”, agrega. En 2021, su hija, Belén Botazzini, se recibió también de farmacéutica, consolidando cuatro generaciones dedicadas a esta actividad. “Llevamos la profesión en la sangre. Para nosotros no es sólo un negocio; es lo que elegimos como forma de vida, y lo hacemos con muchísimo amor y profesionalismo”, dice Perica. Hoy trabajan en todo el grupo más de 80 empleados. D. Luis Guerri sigue siendo el principal accionista. “El, con su más de medio siglo al frente de la farmacia, es nuestra cara visible, nuestra garantía de compromiso y honestidad”.

Actualmente, el resto de la empresa lo conforman sus hijas, en carácter de socias. A María Martha, se suman María Gabriela, María Fernanda y María Alejandra. “Heredamos la filosofía de ponernos en el lugar del cliente. Las personas tienen muchas dificultades, no solo económicas sino a veces emocionales, y tratamos de escucharlas y solucionarlas a través del asesoramiento, productos de calidad y alternativas en materia de precios”, dice Perica.

Esa vocación fue puesta a prueba por la pandemia. “En los últimos dos años tuvimos que adaptarnos y dar todo lo mejor de nosotros. No fue sencillo, pero nos dejó una enseñanza enorme, y el mejor de los premios: el agradecimiento de nuestros clientes”, concluye la entrevistada.

Un vínculo inquebrantable

“Mi padre fue uno de los primeros clientes de Droguería del Sud. Tuvo una relación estrecha y cordial con su fundador, Silvio Macchiavello, a quien recordamos con mucho cariño y afecto”, explica Perica. Y recuerda que en cierta ocasión, cuando una de las tantas crisis económicas casi les imposibilitó cumplir con sus compromisos comerciales, “pudimos salir a flote porque Droguería del Sud creyó en nuestra palabra. No solo son nuestros proveedores; son nuestros amigos. Sin ellos, todo hubiera sido muy difícil y quizás hoy nuestra historia sería distinta”, asegura la entrevistada.

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