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Cómo cambia la conversación con los pacientes más jóvenes 

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Llegan al mostrador con una búsqueda ya hecha en el celular, una idea bastante clara de lo que quieren y menos paciencia para las vueltas. Los pacientes más jóvenes —la Generación Z, que hoy tiene entre 15 y 30 años— traen una relación con la salud distinta a la de generaciones anteriores, y entenderla ayuda a acompañarlos mejor. El Día Internacional de la Juventud, cada 12 de agosto, es una buena excusa para mirar de cerca ese cambio. 

Un consumidor que busca resultados concretos 

El marco general lo aporta el informe Consumer Pulse 2026 de la consultora Bain & Company, que relevó a más de 8.000 personas en América Latina —1.735 en la Argentina—. Su conclusión es que emergió un “consumidor inmediatista”: alguien que, en un contexto de bolsillo ajustado, prioriza resultados rápidos, respuestas listas y beneficios tangibles. La salud aparece como una de sus grandes prioridades: el 39% de los argentinos la señala como principal preocupación, con foco en tres ejes concretos —dormir mejor, mantener un peso saludable y ganar resistencia física—. 

Ese rasgo, transversal a todas las edades, se expresa con fuerza en los más jóvenes. El informe detectó que el ánimo del consumidor cayó de forma más pronunciada justamente entre los hogares de menores ingresos y entre la Generación Z. Es un dato que conviene tener presente: detrás de la búsqueda de soluciones rápidas hay, muchas veces, un contexto de tensión y estrés. A escala global, el informe Future of Wellness 2025 de McKinsey lo confirma: el 40% de los jóvenes reporta niveles altos de estrés, frente al 23% de los mayores. 

La salud mental, en el centro 

Acá aparece la diferencia más marcada. Un estudio de la consultora Moiguer sobre argentinos de 15 a 25 años encontró que el 65% atravesó alguna problemática vinculada a la salud mental —ansiedad, angustia— en el último año. Pero el dato más revelador es otro: de quienes lo vivieron, el 72% pudo hablarlo, con amigos o con un profesional. A diferencia de generaciones anteriores, que tendían a callar, esta se define a sí misma como “emocionalmente consciente” y verbaliza lo que le pasa. Es una tendencia regional: según el informe Decoding Wellness de Kantar, el 67% de los jóvenes latinoamericanos prioriza productos y servicios que cuiden su salud mental. 

Eso reconfigura la consulta en la farmacia. Un paciente de esta generación puede llegar preguntando abiertamente por temas que antes quedaban en silencio —descanso, ansiedad, estrés, bienestar general—, y espera del otro lado una respuesta sin prejuicios. La escucha atenta y la derivación oportuna, cuando corresponde, se vuelven parte del valor que ofrece el equipo. 

El autocuidado como estilo de vida: el caso del “skinimalism” 

Hay un comportamiento que resume bien la lógica de esta generación. En el cuidado de la piel viene ganando terreno el llamado skinimalism: rutinas mínimas y eficaces, de pocos pasos, con productos multifunción —una hidratante con color y protección solar, un sérum que hidrata e ilumina— y foco en lo preventivo antes que en lo correctivo. Para la Generación Z, el skincare dejó de ser una cuestión de vanidad: funciona como una forma más de autocuidado, al mismo nivel que la higiene del sueño o el registro de las emociones. Según el informe global de McKinsey, sueño, salud y apariencia son justamente las prioridades de bienestar que más menciona este grupo. 

Para la farmacia, ese cruce entre dermocosmética y bienestar es una oportunidad concreta: el paciente no busca el estante con más productos, sino la orientación que lo ayude a elegir pocos y bien. Ahí el consejo profesional —qué activo sirve para qué, qué es prevención real y qué es ruido— tiene un valor que ninguna vidriera reemplaza. 

Bienestar sí, pero con criterio 

La tendencia al autocuidado es una buena noticia, aunque tiene su reverso. Empieza a advertirse que ese foco, llevado al extremo, puede volverse contraproducente: rutinas rígidas y autoexigencia que terminan pesando sobre la misma salud mental que se busca cuidar. Frente a un paciente que llega informado pero muchas veces saturado de contenido, el equipo tiene un rol que ninguna búsqueda en el celular reemplaza: ordenar la información, desarmar mitos y orientar hacia lo que suma de verdad, sin alimentar la idea de que el bienestar es una carrera de exigencia permanente. Esa voz profesional y cercana es, quizás, el mejor producto que ofrece la farmacia. 

Fuentes consultadas 

Bain & Company. Consumer Pulse 2026 — Latinoamérica. 2026. 

Consultora Moiguer. Joven argentino: desarmando mitos. 2024. 

McKinsey & Company. The Future of Wellness 2025. 2025. 

Kantar. Decoding Wellness — #BodyMindPlanet Latam Edition. 2024. 

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