Pocas personas entran a la farmacia y dicen “vengo a consultar por mi fertilidad”. Lo que llega es otra cosa: alguien que pregunta por ácido fólico, que está “buscando” un embarazo, que quiere saber qué tomar antes de planificar. El tema aparece sin nombrarse, y el equipo de farmacia suele ser uno de los primeros lugares donde esa conversación, todavía informal, empieza.
El contexto ayuda a entender por qué estas consultas crecen. En Argentina, la maternidad se da cada vez más tarde: según Estadísticas Vitales 2024 del Ministerio de Salud —el informe más reciente, publicado en enero de 2026—, el grupo de 25 a 29 años concentra hoy el 25% de los nacimientos, y la edad promedio de las madres viene en aumento. Junio, además, es el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad: un buen momento para ordenar qué información conviene tener a mano.
Qué cambia con la edad, según la evidencia
Es un dato clínico: la fertilidad femenina desciende de forma gradual después de los 30 años, y ese descenso se vuelve más pronunciado a partir de los 35. Así lo señala la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR). Intervienen dos factores. Uno es la reserva ovárica —la cantidad de óvulos disponibles—, que disminuye con el tiempo y, por lo general, sin síntomas; por eso muchas personas la conocen recién cuando empiezan a buscar un embarazo. El otro es la calidad ovocitaria: después de los 35 no solo hay menos óvulos, sino que aumenta la probabilidad de alteraciones cromosómicas, lo que se asocia a mayor dificultad para concebir y mayor riesgo de aborto espontáneo. Son datos biológicos, que SAMeR difunde precisamente para que cada decisión, sea cual sea, se tome con información.
De ahí una distinción que la entidad busca instalar: la edad cronológica no siempre coincide con la edad reproductiva, y dos personas de la misma edad pueden tener situaciones muy distintas. Existen estudios que permiten estimarla —la hormona antimülleriana en sangre y el recuento de folículos antrales por ecografía—, pero su indicación e interpretación corresponden al especialista. El aporte del equipo no es evaluar, sino orientar a tiempo hacia esa consulta.
Suplementación preconcepcional: qué tiene respaldo y qué no es para automedicar
El ácido fólico es el suplemento con evidencia más sólida en esta etapa. Según el Ministerio de Salud, tomarlo desde al menos un mes —idealmente tres— antes de la concepción y durante las primeras semanas de gestación reduce hasta un 75% el riesgo de defectos del cierre del tubo neural. Un punto clave para reforzar en el mostrador: empezar a tomarlo cuando el embarazo ya está confirmado llega tarde, porque el tubo neural se cierra alrededor del día 28. Y como el enriquecimiento de las harinas no alcanza, la recomendación es el suplemento. La dosis habitual ronda los 0,4 mg diarios; en situaciones de mayor riesgo —por ejemplo, antecedente de un embarazo con defecto del tubo neural— asciende a 4 mg, siempre bajo indicación médica.
La vitamina D ocupa otro lugar. Su suplementación tiene respaldo cuando hay déficit, pero no se indica de manera generalizada: los consensos obstétricos internacionales orientan a evaluar los niveles —sobre todo en personas con riesgo de déficit— e individualizar la indicación, más que a suplementar a todas por igual. A diferencia del ácido fólico, no es un suplemento para sugerir de rutina en el mostrador, sino un tema para derivar a evaluación.
El rol del equipo: orientar y derivar a tiempo
Frente a una consulta relacionada, el equipo tiene tres movimientos claros: reforzar el ácido fólico preconcepcional en quienes planifican o podrían cursar un embarazo, encuadrar la vitamina D como una decisión que pasa por la evaluación médica, y orientar hacia la consulta con un especialista a quienes buscan un embarazo —en particular a partir de los 35— o tienen dudas sobre su situación reproductiva. La farmacia no reemplaza esa consulta, pero puede ser el lugar donde el tema se nombre a tiempo.
Fuentes consultadas
Ministerio de Salud de la Nación. Estadísticas Vitales 2024 (último informe disponible, publicado en enero de 2026).
Ministerio de Salud de la Nación. Ácido fólico: recomendaciones preconcepcionales (argentina.gob.ar).
Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR). Declaraciones por el Mes del Cuidado de la Fertilidad (2026).
Consensos obstétricos internacionales sobre evaluación y suplementación de vitamina D (Organización Mundial de la Salud, entre otros).


