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La tensión que muchos no saben que tienen 

El 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión Arterial. Una fecha que llega con un dato que no cambió demasiado en la última década: en Argentina, 4 de cada 10 hipertensos desconoce su condición. No porque no existan recursos para detectarla, sino porque la hipertensión arterial rara vez avisa. 

El tamaño del problema 

Según el Consenso Argentino de Hipertensión Arterial 2025 —elaborado en conjunto por la Federación Argentina de Cardiología, la Sociedad Argentina de Cardiología y la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial— la enfermedad afecta a 1 de cada 3 adultos mayores de 18 años, y su prevalencia escala con la edad: llega a 6 de cada 10 personas mayores de 65 años. Dos tercios del total son menores de 65, lo que desarma la idea de que se trata de una enfermedad de la vejez. 

El problema no es solo la prevalencia. Es el control. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que solo el 36% de los hipertensos en la región tiene su presión arterial controlada. En Argentina, la Sociedad Argentina de Cardiología precisa aún más: solo 2 de cada 10 hipertensos están adecuadamente tratados y controlados. La brecha entre quienes tienen la enfermedad y quienes la manejan es el nudo del problema. 

Por qué no se detecta 

La hipertensión arterial no duele. En la mayoría de los casos no genera síntomas evidentes hasta que el daño en órganos —corazón, cerebro, riñones— ya está instalado. Eso explica por qué el subdiagnóstico persiste incluso en personas con contacto regular con el sistema de salud. 

La farmacia es uno de los puntos de contacto más frecuentes. Alguien que viene a retirar una medicación crónica, a consultar por un resfrío o a comprar un anticonceptivo puede estar transitando hipertensión sin saberlo. La pregunta “¿cuándo fue la última vez que se tomó la presión?” cuesta poco y puede abrir una conversación que marque una diferencia real. 

Monitoreo en casa: qué considerar 

El Consenso Argentino de Hipertensión Arterial 2025 incorpora el monitoreo domiciliario como herramienta válida para el diagnóstico y seguimiento, y destaca su utilidad para mejorar el control en pacientes ya tratados. Orientar sobre qué dispositivo elegir y cómo usarlo correctamente es parte del acompañamiento desde el punto de venta. 

Los tensiómetros de brazo son la opción recomendada para uso domiciliario porque miden sobre la arteria braquial, con mayor precisión que los de muñeca. El OMRON MEM30 (DDS 294111) es una opción accesible y de uso sencillo, validada clínicamente. El OMRON HEM-7156T (DDS 294112) suma conectividad Bluetooth y memoria para hasta 60 mediciones, lo que permite compartir registros con el médico a través de la app OMRON Connect —especialmente útil para pacientes en seguimiento—. Para quienes priorizan portabilidad, el OMRON Evolv HEM-7600T (DDS 294113) integra todo en el brazalete, sin cables y con diseño compacto. 

Para quienes buscan una alternativa más accesible o prefieren medirse en la muñeca, el OMRON HEM-6124 (DDS 282300) es una opción de entrada con memoria de 30 registros. Vale aclarar que en los tensiómetros de muñeca la técnica de medición es más sensible a la posición del brazo, por lo que conviene reforzar las instrucciones en la dispensación. 

Los tres modelos incluyen detector de latido irregular, una función que cobra sentido en el contexto: la hipertensión no controlada es el principal factor de riesgo de infarto, accidente cerebrovascular e insuficiencia renal. 

Detectar antes de que duela 

Con solo 2 de cada 10 pacientes bien controlados, cada consulta es una oportunidad para preguntar, orientar y derivar. No hace falta un motivo de consulta específico para que esa pregunta tenga lugar. 

Fuentes consultadas 

FAC / SAC / SAHA. Consenso Argentino de Hipertensión Arterial 2025

Sociedad Argentina de Cardiología. La hipertensión arterial es una epidemia silenciosa. Mayo 2024. 

OPS. Plan de acción sobre enfermedades no transmisibles 2025–2030. Octubre 2025. 

Fundación FEMEBA / CUFAR–UNLP. Novedades en hipertensión arterial 2024–2025. FoliaDoc, 2025.