En la industria farmacéutica argentina, las mujeres son protagonistas. Según el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal (COFyBCF), el 82% de los profesionales farmacéuticos son mujeres. Además, entre 2013 y 2021, el porcentaje de mujeres empleadas en empresas farmacéuticas dedicadas a I+D aumentó del 45% al 48,5%, según una encuesta de la Dirección Nacional de Información Científica (DNIC).
Sin embargo, a pesar de estas cifras, todavía hay desafíos pendientes, como una mayor visibilidad en roles estratégicos y condiciones que favorezcan el crecimiento profesional. En el Mes de la Mujer, reflexionamos sobre los avances y sobre lo que aún queda por hacer. Conversamos con siete entrevistadas que, desde distintos puntos del país, comparten su experiencia en la profesión, los retos que han enfrentado y la pasión que las impulsa a seguir transformando el sector.
Un cambio que aún continúa

Las mujeres han sido clave en la transformación de la farmacia en Argentina. Sin embargo, su camino no siempre fue fácil. Nancy Gabriela Ellerbach, Directora Técnica y propietaria de la Farmacia 16 Horas de San Rafael, Mendoza, recuerda que, en sus inicios, la industria estaba dominada por hombres y las mujeres quedaban relegadas a tareas administrativas. “A partir de los ´90, las mujeres comenzaron a ganar más presencia en el sector. Hoy estamos en un lugar diferente, pero todavía hay aspectos que mejorar, sobre todo en lo que respecta a la conciliación entre la vida profesional y la personal”, señala.
A pesar de su alto porcentaje dentro del sector, el reconocimiento sigue siendo un desafío. Ana Claudia Rueda, Directora Técnica y propietaria de la Farmacia Itatí Fontana, en Chaco, enfatiza la importancia de hacer visible el liderazgo femenino: “Las pocas mujeres que ocupan roles estratégicos deberían tener mayor presencia pública. Siempre se destaca al Presidente o al Director Técnico, pero rara vez se visibiliza a las mujeres que ocupan esos mismos espacios”.
Otro aspecto en debate es el impacto de la maternidad en el desarrollo profesional. Viviana Álvarez, Directora Técnica de Farmacia Diagonal de San Carlos de Bariloche, en Río Negro, recuerda que en sus primeros años “era casi imposible ver mujeres en puestos directivos, y muchas veces se priorizaba a los hombres por la posibilidad de que las mujeres pidieran licencia por maternidad”. Aunque la situación ha cambiado, aún considera que hay una deuda pendiente en términos de apoyo a la carrera profesional de las mujeres en la industria.

Sobre este punto, Nancy Gabriela Ellerbach enfatiza la necesidad de políticas que favorezcan la equidad: “Mejorar las licencias parentales, ofrecer horarios flexibles y fomentar una cultura que no penalice a las mujeres por ser madres son cambios necesarios para una verdadera equidad”.
Para Victoria Mattes, licenciada en Comercialización y propietaria de Farmafull en Concordia, Entre Ríos, el rol de las mujeres en la industria ha avanzado muchísimo en los últimos años. “Me da orgullo ver a conferencistas mujeres que participan en las jornadas de laboratorios; están muy empoderadas con sus puestos”, dice. Sin embargo, sostiene que en algunos puestos de trabajo específicos todavía falta promover la participación femenina.
En la misma línea, Nadia Scharlovsky, Directora Técnica y propietaria de la Farmacia Stork de Bahía Blanca, destaca el progreso de las mujeres en la industria: “Hemos alcanzado una mayor participación en roles de liderazgo y dirección dentro de farmacias, empresas farmacéuticas, laboratorios y organizaciones vinculadas a la salud”.
Laura Zanotta, cofundadora de Farmacia Paradiñeiro, que cuenta con 17 sucursales, la mayoría en la zona norte de Buenos Aires, relata su experiencia: “Desde 1997, el rol de la mujer en el retail farmacéutico ha evolucionado significativamente. En lo personal, siempre me resultó bastante sencillo desempeñarme como mujer y nunca tuve inconvenientes trabajando junto a Hugo Paradiñeiro, con quien cofundé la farmacia”.
Habilidades que marcan la diferencia
El ejercicio de la farmacia exige una combinación de conocimiento técnico, actualización constante y un fuerte compromiso con la comunidad. Las entrevistadas coinciden en que la formación continua es un pilar fundamental. “Siempre aparecen nuevas drogas, nuevas dosis y tratamientos. La actualización permanente es fundamental”, subraya Ana Claudia Rueda. En la misma línea, Viviana Álvarez afirma: “El conocimiento da poder. Es importante hacer cursos y estar permanentemente actualizada con las drogas nuevas que salen”.
Para Nadia Scharlovsky, el diferencial está en la capacidad de conectar con los pacientes. “Muchas veces las personas vienen a la farmacia no solo por su medicación, sino en busca de contención, de un consejo, de alguien que los escuche. No somos solo dispensadores de medicamentos. Es importante la comunicación para brindarles una atención personalizada”, explica.
Por su parte, Victoria Mattes señala que la innovación y la adaptabilidad son habilidades clave. “También me parece fundamental mantener una visión estratégica y una planificación que siempre estén alineadas con lo que la empresa busca”, añade.


“Creo que la clave para destacarse en el ámbito es combinar una fuerte gestión operativa y estratégica con un enfoque humano y ético”, expresa Nancy Gabriela Ellerbach. También resalta la importancia de la innovación. “Fuimos la primera farmacia del sur mendocino en incorporar góndolas abiertas en los ´90, hace poco incorporamos un dermoanalizador para ofrecer tratamientos faciales personalizados. Hoy tenemos un robot que mantiene el stock de medicamentos en orden, evitando pérdidas por vencimiento y mejorando la gestión de entrega”, cuenta.
Según Laura Zanotta, “la industria farmacéutica actual demanda habilidades gerenciales y digitales y es clave identificar qué demanda el retail, un entorno sumamente dinámico”. En este marco, cuenta que a los 56 años decidió estudiar Marketing Digital.
Pasión por la profesión y un mensaje para el futuro
Más allá de los desafíos, todas coinciden en que la farmacia es una vocación que deja huella. Nancy Gabriela Ellerbach, especialista en dermocosmética, subraya: “Lo que más me apasiona es la ciencia detrás de cada fórmula, la precisión con la que podemos combinar activos y el impacto positivo que esto tiene en la vida de las personas”.

Ana Claudia Rueda, en tanto, pone el foco en la importancia del reconocimiento: “El farmacéutico es un agente de salud clave. Las personas visitan una farmacia siete veces más que un consultorio médico. Es fundamental que esto se valore y que la farmacia sea vista como un centro de salud primario donde se pueda hacer educación, prevención y promoción de hábitos saludables”.
Para quienes sueñan con ser farmacéuticas, el mensaje es claro: “A las mujeres que sueñan con hacer una diferencia, les digo que la pasión es el motor que impulsa grandes logros. No hay límites cuando nos dedicamos de corazón a lo que nos apasiona”, dice Ellerbach. Nadia Scharlovsky refuerza la idea: “Es una carrera hermosa, que requiere curiosidad, dedicación y, sobre todo, confianza en una misma”.

Para Laura Zanotta, la profesión farmacéutica implica servicio, dedicación y vocación. “Es un camino arduo. Recuerdo los primeros años con turnos interminables los sábados, los domingos y los feriados. Para estar en esta profesión, realmente tiene que gustarte la atención al cliente y el contacto con la gente”, aconseja. Además, asegura que lo que más valora es el dinamismo del sector y sus oportunidades de crecimiento.
Desde su experiencia, Ana Claudia Rueda señala la satisfacción que brinda la profesión a lo largo del tiempo: “Es una carrera compleja, pero también hermosa. Con el tiempo, ves cómo los niños a los que atendiste en la farmacia crecen, se convierten en adultos y luego regresan con sus propios hijos. Ahí es cuando uno recibe todo el reconocimiento y la gratitud”.
En este Mes de la Mujer, celebramos a las farmacéuticas que con su trabajo, conocimiento y compromiso no solo garantizan el acceso a la salud, sino que también transforman la industria con su capacidad de innovación y liderazgo.