La consolidación de determinadas tendencias entre los consumidores
redefinen las reglas para lograr una gestión rentable.
Cuatro “R” para recordar:
■ Rapidez. La transformación digital y los nuevos hábitos de compra demandan a las farmacias una adaptación inmediata, en tiempo récord. ■ Revisión. El modelo de negocio debe ser constantemente revisado en función de las nuevas tendencias. Eso abarca desde el surtido hasta la comunicación en el local. ■ Relacionamiento. Crear vínculos emocionales con los clientes a partir del consejo, el asesoramiento y el buen trato, es hoy un requisito indispensable. ■ Retención. Los clientes fieles representan un importante activo; ellos son los mejores embajadores de la farmacia, tanto en el mundo online como en el físico.