Site icon Esencia Online

Bebés, invierno y bronquiolitis: lo que el equipo de farmacia necesita saber 

Llega el frío y, con él, una escena que se repite: un bebé que tose, congestionado, y la pregunta de siempre —¿es un resfrío o es algo más? —. La farmacia no diagnostica, pero suele ser el primer lugar donde la familia busca una respuesta. 

Los números explican por qué importa. Entre mayo y julio, el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) concentra las consultas pediátricas más urgentes del invierno: solo en 2025, el Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud registró más de 95.000 casos de bronquiolitis en menores de dos años, con pico entre junio y julio. Y aunque la temporada se ubicó por debajo de la media de años recientes, el volumen confirma que es un fenómeno estructural de cada invierno, no una excepción. 

Empieza como un resfrío, pero no siempre queda ahí 

La bronquiolitis arranca como un catarro común —congestión, tos, fiebre variable— y, en los lactantes, puede evolucionar en dos o tres días hacia las vías respiratorias bajas: respiración agitada, silbidos y dificultad para alimentarse. Detectar esa transición a tiempo es donde el equipo aporta. 

Un punto clave para las familias: no hay tratamiento que cure el virus. Según el Ministerio de Salud, ni jarabes ni antibióticos actúan sobre la bronquiolitis; el cuidado es de sostén —hidratación, alimentación y vigilar que la dificultad para respirar no avance—. Transmitirlo ordena expectativas y evita el uso inapropiado de medicación de venta libre en los más chicos. 

Las señales que piden derivación, sin dudar 

Ante un cuadro respiratorio en un bebé, estas señales indican consulta médica inmediata: respiración muy rápida, aleteo de la nariz, hundimiento del pecho o las costillas al respirar (tiraje), quejido al respirar, dificultad para prenderse al pecho, e irritabilidad o somnolencia marcada. Una no admite demora: el color azulado en labios, piel o uñas (cianosis), señal de falta de oxígeno que requiere atención urgente. El riesgo de cuadros graves es mayor en menores de seis meses, prematuros y niños con cardiopatías o enfermedad pulmonar crónica: ahí, el umbral para derivar es aún más bajo. 

Prevención: lo que cambió en los últimos años 

La novedad más relevante es la vacuna contra el VSR para embarazadas, incorporada al Calendario Nacional de Vacunación con vigencia desde enero de 2024 (Resolución 4218/2023). Gratuita y obligatoria, se aplica entre las semanas 32 y 36 de gestación y transfiere anticuerpos que protegen al bebé durante sus primeros seis meses. Su impacto está medido: según un análisis interino del Ministerio sobre casi 147.000 embarazadas vacunadas, redujo un 62,1% las hospitalizaciones por VSR en menores de seis meses y un 69,9% el ingreso a cuidados intensivos. En 2026 se sumó el nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de acción prolongada que el Ministerio distribuye para los bebés de mayor riesgo —prematuros y con cardiopatías—, en reemplazo del palivizumab. A esto se suman las medidas de siempre: lavado de manos, lactancia materna y evitar el contacto del bebé con personas con síntomas respiratorios. 

Y un dato que abre una oportunidad para los equipos de farmacia: hacia mediados de abril de 2026, en el inicio de la campaña, la cobertura acumulada de la vacuna materna rondaba el 31,6%. Informar a las embarazadas sobre cuándo se aplica y para qué sirve —junto con reconocer el cuadro y marcar las señales de alarma— es una de las contribuciones más valiosas de la farmacia en esta temporada. 

Fuentes consultadas 

Ministerio de Salud de la Nación. Boletín Epidemiológico Nacional — temporada de virus respiratorios 2025. argentina.gob.ar 

Ministerio de Salud de la Nación. Bronquiolitis — información y signos de alarma. argentina.gob.ar. 

Ministerio de Salud de la Nación. Vacunación contra el VSR en embarazadas (Resolución 4218/2023, vigente desde enero de 2024) y análisis interino de efectividad. argentina.gob.ar 

Ministerio de Salud de la Nación. Distribución de nirsevimab — Campaña de Invierno 2026. argentina.gob.ar