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Pantallas, fatiga visual y nuevas consultas en farmacia 

Ojos que pican al final del día, visión borrosa después de horas de reuniones virtuales, dolor de cabeza que aparece sin avisar. Son síntomas que cada vez más personas traen sin saber muy bien cómo nombrarlos. El síndrome de fatiga visual digital dejó de ser una queja ocasional para convertirse en una con sulta cotidiana. 

Qué le pasa al ojo frente a una pantalla. 

Frente a una pantalla parpadeamos entre 5 y 13 veces por minuto, cuando lo habitual ronda las 22 veces. Ese detalle lo explica casi todo: menos parpadeo significa menos lubricación natural, y eso deriva en sequedad, irritación y fatiga. A esto se suma que los caracteres digitales tienen bordes menos definidos y mayor brillo, lo que obliga a los músculos de enfoque a ajustarse de manera continua sin estabilizarse del todo. Los síntomas más frecuentes son enrojecimiento, sequedad, visión borrosa, sensibilidad a la luz y dolor de cabeza. En casos sostenidos pueden aparecer también molestias en cuello y hombros, todo como parte del mismo cuadro. 

Las pantallas en Argentina: los números hablan 

Según la Asociación Argentina de Oftalmología, la mayoría de los adultos que trabajan frente a computadoras experimenta síntomas de fatiga visual en algún momento. Y el escenario de uso no hace más que crecer: un informe internacional de Electronics Hub ubica a Argentina en el quinto lugar mundial en tiempo frente a pantallas, con un promedio de 8 horas y 41 minutos diarios, más de la mitad de las horas de vigilia. En esquemas de trabajo híbrido o remoto, esa cifra se extiende todavía más porque trabajo, ocio y comunicación convergen en la misma pantalla. 

Hábitos que hacen la diferencia 

La regla 20-20-20 es el consejo más respaldado: cada 20 minutos de pantalla, desviar la mirada hacia un punto a unos 6 metros de distancia —equivalente a 20 pies— durante 20 segundos. Alcanza para que los músculos de enfoque descansen y el parpadeo se normalice. Investigadores del CONICET suman otro punto práctico: mantener un contraste equilibrado entre el brillo de la pantalla y la iluminación del entorno reduce significativamente la fatiga —algo ajustable tanto en casa como en la oficina sin costo alguno. 

El producto adecuado para cada perfil 

Cuando los síntomas ya están presentes, el lubricante ocular es la primera línea de alivio. La elección depende del cuadro del paciente. Para sequedad leve y fatiga general, soluciones como Systane o Systane Ultra ofrecen alivio rápido y pueden usarse a lo largo del día. Para sequedad más marcada o disfunción lagrimal, Systane Balance —formulado específicamente para ese perfil— o Systane Hidratación dan mejor resultado. En casos de mayor intensidad o para uso nocturno, Systane Gel aporta lubricación sostenida. Para quienes prefieren una opción de venta libre bien tolerada, Alcon Lágrimas II es una alternativa accesible para el alivio de la sequedad y la irritación ocular. 

Hay además un perfil que merece mención especial: el de los usuarios de lentes de contacto. La combinación de menor parpadeo y lente sobre la superficie ocular agrava la sequedad y acelera los síntomas. Para ellos, mantener una rutina de limpieza e hidratación de lentes es parte del cuidado preventivo: soluciones como Opti Free Express o Opti Free Pure Moist —que combinan desinfección e hidratación activa— son opciones que desde la farmacia se pueden orientar con precisión. 

¿Cuándo derivar?: la fatiga visual digital es reversible con los cuidados adecuados. Pero si los síntomas persisten después del descanso, aparece visión doble, dolor ocular intenso o alteraciones que no ceden, es momento de orientar al paciente hacia el oftalmólogo. También corresponde derivar a quienes tienen defectos refractivos no corregidos o enfermedades oculares preexistentes, donde la fatiga puede ser secundaria a un problema que requiere atención especializada. 

Más que un ojo cansado 

Reconocer el cuadro, orientar sobre hábitos preventivos y recomendar el producto adecuado al perfil de cada paciente es una oportunidad concreta de sumar valor en salud visual; una consulta que, con las pantallas como protagonistas del día a día, no va a dejar de crecer. 

Fuentes principales consultadas 

Asociación Argentina de Oftalmología. Fatiga visual digital y síndrome visual informático. aao.org.ar 

Consejo Argentino de Oftalmología. Ojos y pantallas: prevención y cuidados. oftalmologos.org.ar 

CONICET. Estudian el impacto del uso de pantallas en la salud visual. mendoza.conicet.gov.ar 

Electronics Hub. Global screen time report. 2024–2025. 

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Datos sobre el uso de pantallas. buenosaires.gob.ar, 2024–2025. 

PMC / National Library of Medicine. Digital eye strain: a comprehensive review.