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Gestión - 6 abril, 2021

Liderazgo: una palabra clave para la farmacia

En tiempos difíciles, la capacidad de motivar y alinear eficazmente al equipo de trabajo detrás de metas compartidas es más importante que nunca.

Si se quiere lograr que los colaboradores de la farmacia brinden más que lo mínimo indispensable que exige su función, es fundamental ejercer un estilo de liderazgo motivador.
El especialista español Luis de la Fuente (licenciado en Farmacia y consultor especializado en el tema) brinda las siguientes recomendaciones para lograrlo:

  1. Tener una meta clara. Todas las acciones que se planean y proponen deben tener un objetivo concreto para la farmacia. De este modo, se genera una mayor motivación por cumplir con los objetivos.
  2. Comunicar y transmitir. Un buen líder informa y comparte las metas con el resto del equipo. De este modo, busca trasladar la idea de que el objetivo es común a todos.
  3. Ser un ejemplo. La credibilidad del líder es fundamental. La palabra del líder debe inspirar confianza, y lo mismo ocurre con sus actuaciones, que deben estar en sintonía con los valores que dice profesar. Para motivar y comprometer a otros, el líder tiene que demostrar constantemente su propio compromiso.
  4. Ser asertivo. La claridad, la lógica de los razonamientos, la honestidad y la buena comunicación son factores clave.
  5. Pensar de manera sinérgica. No olvidar que un equipo es mucho más que la mera suma de individualidades. Hay que promover la integración y el diálogo entre todos, y procurar que se generen interacciones positivas y colaborativas.

Un estilo para cada colaborador

No todos responden igual ante los mismos mecanismos de motivación o estimulación. Es importante que el líder de la farmacia conozca a las diferentes clases de colaboradores que tiene a su cargo. Según el especialista en coaching farmacéutico Curro Duarte, existen personas que, una vez identificado su perfil, pueden ser direccionadas positivamente:

Los que funcionan por logros. “Son los que compiten, los que tienen necesidades de superar retos, por lo cual conviene estimularlos con la fijación de objetivos”, señala Duarte.

Los que tienen una motivación social. Son los colaboradores con orientación a las personas. “En este caso, conviene orientarlos a cuidar y atender a los clientes””, comenta el especialista.

Los que buscan la posibilidad de influir sobre los demás. Estas personas funcionarán mejor si se le asignan tareas que les permitan coordinar o supervisar la labor de otros miembros del equipo de la farmacia.