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Revista Esencia - Droguería del Sud

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Nuestros Clientes - 1 julio, 2020

Farmacia Di Nardo: una reinvención permanente

Comenzó como una pequeña farmacia hace 30 años. Se reconstruyó con un formato vanguardista tras ser destruida por un incendio, y hoy se adapta a las restricciones de la pandemia.

En la localidad de Manuel Alberti, del partido bonaerense de Pilar, Mario Di Nardo, su esposa, sus hijos y un equipo de diez empleados, se esmeran por brindar una dedicada atención a pesar de las restricciones que impone la pandemia. “Trabajamos con todas las precauciones habituales que se adoptan hoy en día, y que nuestros clientes comprenden porque saben que estamos protegiendo su salud”, señala Di Nardo.

La exposición cotidiana a los problemas del público genera momentos de estrés, que ponen a prueba la vocación de todos. “En nuestro caso, siempre, concebimos a la farmacia como lo que realmente debe ser: una extensión del servicio de salud”, comenta.

El hecho de trabajar en un edificio nuevo construido específicamente para farmacia facilita la operatoria en medio de la actual crisis sanitaria. “Contamos con un ingreso exclusivo para proveedores, con el que el público no tiene contacto, lo que brinda una mayor seguridad”, dice Di Nardo.

Las actuales instalaciones fueron la consecuencia de un episodio doloroso. En 2017, un escape de gas en un local contiguo a la farmacia provocó una explosión que la destruyó por completo. “Inmediatamente, Droguería del Sud nos ofreció todo lo que estuviera a su alcance”, recuerda el entrevistado. “Por ello, siempre le tendremos una enorme gratitud, que se suma a la satisfacción y confiabilidad que nos brinda su servicio”.

En marzo de 2019, gracias al esfuerzo y el apoyo de su familia, su equipo de colaboradores, distintas entidades farmacéuticas y varios de sus proveedores, el local se reinauguró. Hoy, Farmacia Di Nardo cuenta con 350 metros cuadrados de superficie y una propuesta de vanguardia. Fue el corolario de una historia que comenzó en 1990, cuando Mario Di Nardo, recién graduado de farmacéutico en la Universidad de Buenos Aires, se percató de que en Manuel Alberti –zona a la que conocía muy bien desde chico– tenía una sola farmacia. Eso lo motivó a iniciar allí su propio emprendimiento, que este año cumple tres décadas de existencia.