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Revista Esencia - Droguería del Sud

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Prevención - 1 diciembre, 2019

El rol del farmacéutico en la lucha contra el Sida

Cada 1° de diciembre, se llevan a cabo actividades de concientización, orientadas a la prevención del VIH. Las farmacias pueden sumarse a las campañas que se desarrollan para ayudar a contener a esta enfermedad.

Casi 130.000 personas en Argentina conviven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del Sida, según el Ministerio de Salud de la Nación. El 20% de ellas lo desconoce. Si se logra que el 90% de las personas con VIH conozca su diagnóstico y acceda al tratamiento, será posible controlar la epidemia de Sida en 10 años. Hoy, la cantidad de diagnósticos tardíos implica una pérdida de oportunidad para realizar tratamientos efectivos, y una probabilidad mayor de deterioro en la salud general de las personas infectadas.

Por tal motivo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al 1° de diciembre como “Día internacional de la lucha contra el Sida”. Para esa fecha, a la que Argentina adhiere, profesionales de distintos ámbitos de la salud llevan a cabo actividades de concientización, orientadas especialmente a la prevención y al diagnóstico precoz.

El Ministerio de Salud de la Nación lleva a cabo, desde el año 2013, la campaña Elegí saber, con el fin de estimular la demanda espontánea del test de VIH y reducir el porcentaje de diagnósticos tardíos. Esta prueba es voluntaria y confidencial. No requiere de orden médica y es gratuita en todos los hospitales públicos y centros de salud. Consiste en un análisis de sangre, para el que no es necesario que la persona esté en ayuno total. Sólo debe evitar comer alimentos con grasas dos horas antes de la extracción.

El farmacéutico tiene un rol importante en la concientización sobre este tema. Por eso, estar informado y participar en campañas de prevención desde la farmacia es fundamental.

El VIH es un organismo que afecta las células inmunitarias de las personas, mientras que el Sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) es una etapa avanzada de la infección, que se da cuando el VIH ha debilitado las defensas del organismo.

Es posible vivir con VIH sin tener Sida. Incluso habiendo tenido Sida, se pueden recuperar las defensas y volver a convivir con VIH gracias a la eficacia de los medicamentos. El tratamiento no cura la infección, pero hace que el virus se multiplique más lento y, por lo tanto, no destruya las defensas del cuerpo.

 

Prevención

El virus del VIH puede ser encontrado en líquidos y secreciones corporales (sangre, semen, secreción vaginal y leche materna). Cualquier práctica que permita el contacto de esas secreciones con el torrente sanguíneo (a través de una herida abierta, por ejemplo) puede causar una infección. Las principales vías de contagio son:

 

Un mito a desterrar

A la hora de asesorar, es importante informar que el VIH no se transmite por besar o abrazar, ni por compartir vasos, cubiertos o mate. Tampoco se contagia por intercambiar ropa o usar el mismo baño, la cama o la pileta. No lo transmiten los mosquitos, el sudor ni las lágrimas.