Suscribite a nuestro Newsletter

Revista Esencia - Droguería del Sud

Facebook Instagram
Suscribite al Newsletter Suscribite a nuestro Newsletter

Turismo Farmacéutico - 1 septiembre, 2019

Museo Farmacéutico de Matanzas

Cuba alberga a la única farmacia de estilo neoclásico francés de América Latina, que 137 años después de su fundación conserva intacto su patrimonio arquitectónico e histórico.

La ciudad cubana de Matanzas, capital de la provincia del mismo nombre, alberga la primera farmacia de estilo netamente francés construida en América Latina. Fue fundada en 1882 por el inmigrante Ernesto Triolet Lelievre, nacido en Lissy, Francia, quien luego de recibir en 1860 el título de Doctor en Farmacia, hizo una visita al país caribeño. Una vez allí, decidió radicarse definitivamente. Para ello, junto con un socio, decidió edificar allí una botica al estilo francés, sin escatimar en la inversión, teniendo en consideración la moda que imperaba en las farmacias de París por aquella época.

En 1900, tras la muerte de Triolet, la dirección técnica quedó en manos de Dolores, la esposa, quien mantuvo intactas las características del establecimiento. En 1944 asumió la conducción su hijo, quien trabajó allí hasta 1964. Ese año, el gobierno cubano decidió nacionalizar la farmacia y transformarla en un museo, para exhibir y compartir con la comunidad el patrimonio histórico que atesoraba.

El inmueble resulta un fiel exponente de la arquitectura neoclásica de origen francés de fines del Siglo XIX, y hasta hoy preserva la originalidad de su fachada y su estructura interna.

Sus salas de exposición permanente corresponden a lo que antaño fueran el salón de atención al público, la trastienda, dos depósitos, el laboratorio y un patio.

Lo primero que deslumbra al visitante son las puertas de cristal y los vitrales de colores, además de las estanterías originales de madera, en las que puede leerse: “Botica Francesa Dr. Triolet”.

En su laboratorio se pueden apreciar morteros de mármol, alambiques, percoladores (filtros utilizados para la elaboración de medicinas) y lixiviadores (dispositivos utilizados para la disolución de compuestos químicos). También se conservan envases con productos naturales usados para elaborar los medicamentos, y una muy numerosa colección de albarelos de porcelana francesa, así como frascos de cristal de factura norteamericana de diferentes colores. En ellos se lee el nombre de lo que contenían, por ejemplo, lúpulo, raíz de belladona, triaca magna, hojas de acónito, laca amarilla, copal y anís estrellado.

Asimismo, se pueden observar varios libros de recetas medicinales de alto valor histórico, que permiten conocer la evolución de la profesión farmacéutica desde fines del Siglo XIX.

En el año 2008, el museo recibió el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Monumentos, debido al alto grado de preservación arquitectónica que mantiene esta farmacia, que invita a vivir la experiencia de un viaje al pasado.

DATOS UTILES

El Museo Farmacéutico de Matanzas se encuentra frente al Parque de la Libertad (antigua Plaza de Armas) de la ciudad de Matanzas. Está en la calle 83 Nº 4051.

Atiende de lunes a sábados de 10 a 18 hs. y los domingos de 8 a 12 hs. La entrada cuesta tres pesos cubanos convertibles (aproximadamente tres dólares).