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Revista Esencia - Droguería del Sud

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Turismo Farmacéutico - 1 septiembre, 2018

Palacio de la Medicina de México

Quienes estén de paso por la capital mexicana, pueden recorrer la recreación de una farmacia fundada en 1885, que ilustra el funcionamiento de las boticas de aquella época, y que forma parte de uno de los museos de medicina más grandes del continente americano.

En el Centro Histórico de la Ciudad de México -más precisamente en la esquina de las calles República de Brasil y República de Venezuela- se encuentra un lugar asiduamente concurrido por profesionales de la salud de todo el país y del mundo.

Se trata del Palacio de la Medicina, también conocido como Antiguo Palacio de la Santa Inquisición en el Virreinato de la Nueva España. El edificio fue construido entre 1732 y 1736 por Pedro de Arrieta, que también trabajó en una serie de otros edificios significativos de la ciudad, como la catedral Metropolitana.

Durante un siglo y medio, el edificio estuvo bajo la órbita de la Iglesia, hasta que la Inquisición dejó de funcionar, en 1883. Los encarcelamientos arbitrarios y las torturas tuvieron lugar en aquel edificio hicieron que durante mucho tiempo nadie se mostrara demasiado interesado en aprovecharlo.

Recién varios años más tarde se convirtió en la Escuela de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), hasta que dicha institución se trasladó a su Ciudad Universitaria en la década de 1950.

Por aquella época, el palacio estaba en tan mal estado que varios de sus arcos corrían peligro de derrumbe. Fue así como se iniciaron varios trabajos de restauración, que concluyeron en 1980, tras lo cual las instalaciones se transformaron en un museo, el Palacio de la Escuela de Medicina.

El predio alberga la recreación de una farmacia del siglo XIX. Se trata de una réplica de la botica que el doctor Manuel Esesarte abrió en la ciudad de Oaxaca, en 1885.  Este espacio es uno de los más completos en su categoría, ya que no sólo consiste en la ambientación arquitectónica de la sala, sino que también muestra los diversos utensilios y herramientas utilizados en su laboratorio. En ese sentido, representa un documento fidedigno del avance médico imperante en la época, antecedente de la industria farmacéutica moderna.

Allí se puede observar una balanza de precisión; morteros de distintos tamaños elaborados en cristal, porcelana, mármol y metal; una prensa para exprimir raíces y aparatos para hacer píldoras y fabricar comprimidos. También hay un antiguo alambique de cobre y frascos de cristal y porcelana con diseños hechos especialmente para esa farmacia.

Los interesados en la historia de los medicamentos, pueden además visitar la Sala de Herbolaria, que muestra la evolución y uso de las hierbas medicinales dentro de México a lo largo de los últimos siglos, así como la gran diversidad biológica que el país tiene en cuanto a ese tipo de cultivos.

El predio incluye un jardín botánico. Allí se puede vivenciar cómo los jardines de los edificios de distintas órdenes religiosas se utilizaban para crear y procurar diferentes plantas y hierbas que funcionaban como medicinas.

Más allá de eso, el museo cuenta con 24 salas que cubren la historia de la medicina en México desde la época prehispánica hasta la actualidad.

Datos útiles

El Palacio de la Medicina de México está abierto de lunes a domingo de 9 a 18, excepto feriados y periodos vacacionales de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la cual depende.

Está ubicado en Brasil N° 33, esquina con Venezuela. La entrada es libre y gratuita, y se pueden coordinar visitas guiadas escribiendo a cejecutivapem@hotmail.com.